lunes, 30 de marzo de 2009

El Acertijo de Einstein

Interrumpo momentáneamente la narración de la batalla para rayaros con algo que me está traumatizando la neurona desde hace un rato... Intentad resolverlo, y en los próximos días os daré la solución ^^ A ver qué tal os sale...
Este acertijo lo propuso Einstein, y cuando lo hizo dijo que el 98% de la población no podría resolverlo; veamos si conseguís cambiar las estadísticas ^^

Tenemos 5 casas de 5 colores diferentes, y en cada una vive una persona de una nacionalidad diferente. Cada dueño bebe una bebida diferente, fuma una marca de cigarrillos diferente y tiene una mascota diferente. Las claves son las siguientes:

-El británico vive en la casa roja.
-El sueco tiene un perro.
-El danés toma té.
-La casa verde está a la izquierda de la blanca.
-El dueño de la casa verde toma café.
-La persona que fuma Pall Mal tiene un pájaro.
-El dueño de la casa amarilla fuma Dunhill.
-El que vive en la casa del centro toma leche.
-El noruego vive en la primera casa.
-La persona que fuma Brends vive junto a la que tiene un gato.
-La persona que tiene un caballo vive junto a la que fuma Dunhill.
-El que fuma Bluemasters bebe cerveza.
-El alemán fuma Prince.
-El noruego vive junto a la casa azul.
-El que fuma Brends tiene un vecino que toma agua.

Pregunta:
¿Quién es el dueño del pez?

sábado, 14 de marzo de 2009

Orcos y Goblins vs Hombres lagarto

Uzbag contemplaba el campo de batalla a lomos de Ztinky II, su jabalí de guerra. El Ztinky original se había roto una pata días antes y estaba en observación (esto es, los cuidadores goblins lo observaban continuamente a ver cuándo mejoraba), de modo que el viejo chamán de la tribu había tenido que ingeniárselas para hacerle al Kaudillo un regalo especial: Uzbag montaba un jabalí lomo'ierro, una máquina monstruosa con forma de jabalí, forjada a martillazos por el herrero de la tribu y hechizada por el chamán para que se comportase como tal, con la ventaja de que estaba más acorazada que un jabalí corriente. Uzbag estaba encantado con su nuevo juguete, y pensaba probarlo pisoteando a unos cuantos de aquellos lagartos.

Él y sus chicoz habían llegado hacía unos meses a las costas de aquellas tierras selváticas, y rápidamente habían aumentado en número, favorecidos por las condiciones de calor y humedad del lugar. Los goblins habían traído noticias de la presencia de unas ruinas de metal amarillo unos kilómetros hacia el oeste, y aseguraban que había un gran ejército de lagartos habitándolas. La imagen de cientos de reptiles siendo descuartizados por los garrapatos en los fosos había sido demasiado tentador como para rechazar una posibilidad semejante de diversión.

Desde el lomo de Ztinky II podía ver todo el campo de batalla. La derrota era una posibilidad despreciable, teniendo en cuenta el tamaño de ambos ejércitos.

Los ezcamozoz contaban con un par de unidades de lagartijas escurridizas de pequeño tamaño que ellos llamaban "eslizones", y otra unidad de una variedad distinta, más parecidos a camaleones con tubos de caña en las manos (¿qué clase de arma era esa? Uzbag se reía sólo de pensar que aquellos estúpidos fuesen a atacarles armados sólo con palitos huecos).
Un poco más allá, había dos unidades de guerreros lagartos más grandes y fornidos, y otra unidad de los mismos guerreros, pero más adornados. En el centro de estos últimos, había un enorme sapo abotargado en un trono que flotaba, y en el flanco izquierdo, cerca de uno de los dos bosquecillos que crecían en el campo de batalla, un gigantesco animal con piel escamosa y cuernos, que portaba sobre el lomo un extraño artilugio parecido a un arco de piedra negra con runas talladas que relumbraban en color azul. También sobre su lomo, en la misma plataforma dorada que el arco de piedra, Uzbag podía ver lo que parecía un chamán eslizón.
Uzbag había decidido que el sapo y el animal con cuernos eran su objetivo personal.

El Kaudillo orco dirigía un ejército mucho mayor. A cada lado del Kaudillo, alejados unos 50 metros y hacia la retaguardia, había dos chamanes: uno orco que se apoyaba en un gran bastón de hueso, hecho con un fémur de gigante; y otro chamán, goblin esta vez, que sujetaba con fuerza un cachivache conocido como Bákulo Chorizador (aunque Uzbag nunca había sabido porqué se llamaba así); ambos murmuraban para sí gruñendo complicadas retahílas que formarían poderosos hechizos en el momento apropiado; más allá, una enorme unidad de orcos grandotez con un estandarte mágico balanceaban con impaciencia sus rebanadoraz, mientras que otra unidad de orcos negros, casi tan grandes como el propio Uzbag, gruñían bajo sus armaduras pesadas.
Una miríada de goblins encapuchados, algunos de ellos con redes, se apelotonaban más allá entre chilliditos, mientras los goblins del centro de la unidad sujetaban con fuerza a tres de ellos (que se convulsionaban con aspecto de estar drogados y llevaban cadenas con bolas de metal en el extremo), para que no saliesen girando antes de tiempo.


Seis jinetes de araña goblins tironeaban de las riendas para contener a sus monturas, que estaban impacientándose al ver justo enfrente un bosque por donde podrían trepar, cosa que las volvía locas de contento. Junto a tres trolls de piedra de aspecto brutal y embobado, 12 garrapatos babeaban y lanzaban mordiscos al aire ; tenían goblins sentados encima, goblins que eran llamados "jinetes" porque aguantaban más que nadie sin caer mientras los garrapatos hacían lo que les venía en gana.
A la espalda de Uzbag, dos lanzapinchoz tensaban sus cuerdas sobre una colina cercana, y en otra colina vecina, 10 arqueros orcos hacían lo propio. Uzbag gruñó con desaprobación cuando uno de ellos se puso a pinchar con la punta de las flechas al orco de al lado para chincharle. El alborotador sintió la mirada del Kaudillo y enseguida volvió a su lugar en la fila.
A nivel de suelo, también en la retaguardia, la Katapulta Lanzagoblinz se erguía amenazante, mientras los "afortunados" goblins que servían de munición correteaban por allí cerca con sus pequeñas alitas de madera y tela a cuestas.
Un murmullo de excitación surgía de su ejército al completo. Uzbag no cabía en sí de orgullo. No dejaba de extrañarle el silencio total y la disciplina absoluta que destilaba el ejército de lagartos. ¿Es que no tenían sangre? Bueno, pronto lo comprobaría.

Observó cómo aquel extraño sapo levantaba el brazo y de las puntas de sus dedos palmípedos salían rayos de luz. Todos a una, los lagartos comenzaron a moverse. La diversión acababa de empezar.


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Bueno, el relato sobre la batalla lo escribiré en el siguiente post, porque si no este quedaría demasiado largo... de todas formas, podéis leer el informe de batalla en el blog del Lagarto Extremeño, que es el resumen turno por turno de todo lo que ocurrió en esta partida a 2000 puntos ^^
Un abrachucho a todos.

martes, 10 de marzo de 2009

National Geographic, nº9: The Big Bang Theory

Estos días, por mediación de Héctor, me ha surgido una pregunta existencial. Una pregunta que muchos se han hecho antes que yo, seguro, pero que aún hoy no tiene una respuesta definida. Científicos y frikis (sobre todo, físicos) de todo el mundo trabajan codo con codo para desentrañar la respuesta a tal enigma: "¿¿Cómo he podido vivir sin esta serie??" (>.<)


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Un puñado de frikis físicos que no tienen un ápice de habilidades sociales, pero lo intentan. Bueno, Sheldon no.

Leonard, el más normal, bajito y con gafas, enamorado de su nueva vecina Penny, y desesperado porque no cree tener ninguna oportunidad de que ella le vea como algo más que un rarito.

Sheldon, estirado, superdotado (adelantado varios cursos, ya ha terminado la carrera) y maniático. El único ser capaz de agobiarse si alguien se sienta en su lado (estratégicamente situado) del sofá, y, animal de costumbres como es, es incapaz de entender que la "noche de Halo" de los miércoles comience a las 20:06 h, con 6 minutos de retraso.


Howard, judío. Peinado a lo Star Trek y más salido que el pico de una plancha. Se las da de rompecorazones, pero cada chica que ha pasado por delante de él se ha ido con la misma cara: una mezcla de extrañeza y repelús.


Rajesh, de la India. Total y absolutamente incapaz de hablar con las chicas, o incluso con chicos más afeminados, tal es su pánico al sexo femenino. Ninguna chica le ha oído nunca pronunciar una sola palabra, aunque algunas de ellas dicen que no hay un hombre que sepa escucharlas mejor.

Penny, la rubia guapa de la serie, vecina nueva de Leonard y Sheldon.
Ella les soporta a todos con paciencia infinita e intenta entender sus razonamientos metafísicos, lo que no suele conseguir a menudo. Sheldon le tiene tirria porque la vida de los frikis se pone patas arriba nada más llegar ella. En palabras del propio Sheldon, "¡No es posible que se unan el atractivo y la habilidad para jugar al Halo!" (dicho después de perder unas cuantas veces contra ella :P).

En esta web podríais ver online la serie o bajárosla, de no ser porque eso sólo lo hace la gente mala ;p así que no os diré que lo hagáis. Os dejo también un par de fragmentos de capítulos: uno en el que Penny les invita a su fiesta de Halloween (así veréis a Sheldon disfrazado de Efecto Doppler xD), y en el segundo, a todos juntos en el salón jugando una partida online de WoW para conseguir la legendaria Espada de Asaroth xD
Disfrutadla ^^


La fiesta de Penny:


La Espada de Asaroth:

sábado, 7 de marzo de 2009

Me ziento poderoza ^^

Grotshnik, el Mekániko Jefe orko, se quitó la máscara de forja y dejó escapar un gruñido de satisfacción al contemplar su obra maestra. Las últimas semanas habían sido un bullir de actividad en el Taller, con los malditos Kanijoz correteando por todas partes, llevando y trayendo piezas de maquinaria y tropezando constantemente unos con otros.
Día y noche, sin descanso, desde lejos se había visto el resplandor de decenas de sopletes chisporroteando aquí y allá, el repiqueteo de los martillos y el olor acre de los soldadores, dentro del taller del desquiciado Mekániko.
Una vez más, eran ya altas horas de la noche, pero su creación estaba finalmente completada... O lo estaría, una vez los Kanijoz terminasen de arreglar pequeños desajustes relacionados con el disparador de los akribilladorez pezadoz y de los lanzacohetez.


-¡¡KABOOOOM!!

Un olor a carne quemada inundó el aire durante unos segundos. Grotshnik, acostumbrado a escuchar aquella clase de ruidos a diario, no se molestó en desviar la mirada para saber lo que había ocurrido. No es que le preocupase demasiado perder a algún Kanijo; siempre había más para sustituir a los que se perdían en accidentes. Eso era lo que les convertía en la mejor mano de obra para un Mekániko, además de que sus pequeñas manos eran bastante más hábiles conectando cables que las toscas manazas de los orkos.


Qué orgulloso se sentía de su pequeña...
Se la imaginó en el campo de batalla. Más grande que ninguna. Más ruidosa que ninguna. Su sóla visión hacía que Grotshnik sintiese ganas de arrancar cabezas; inspiraría a los chicoz y henchiría de orgullo al Jefe
, que demostraría ser el mejor de todos los Jefes. Y él sería el mejor Mekániko, claro.

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Pues sí, gracias a la malignidad conjunta de Shálafi y el Lagarto Extremeño, el "pequeño" Pizoteador orko ya es mío ^^ Además, he sido la primera en ir a por él nada más salir, así que estoy doblemente contenta... El rollo de papel que me veis en la mano es un esquema de los entresijos internos del Pizoteador, se lo daban a los 15 primeros compradores ^^ Esta monada tiene nada más y nada menos que 238 piezas, ahí nada... Juju, Ana feliz ^^

Gracias, chicos, esto me ha llegado al alma... Pero no dudéis de que me vengaré por ello... Quizá no mañana, ni pasado, ni dentro de un mes... pero mi venganza llegará. ¡¡BWAHAHAHAHA...!!

Goblin con cara de madre orgullosa ^^


lunes, 2 de marzo de 2009

Amor a primera vista

La otra noche la vi al fin...
Allí estaba, en las páginas de una revista. Elegante, majestuosa, una divinidad que caminaba entre los mortales. Vestía de un rojo candente, sus líneas rozaban la perfección, todo en ella provocaba un fuego perturbador en los cuerpos de quienes la contemplaban de cerca. Todo en ella era capaz de provocar la excitación más ardiente en quien la poseyera, y el dolor más agudo en quienes no podían dominarla...
Cuanto más la miraba, más me costaba apartar la mirada de aquella imagen, de observar sus fotografías hechas desde todos los ángulos... Sabía que era inalcanzable... Pero no podía hacer otra cosa que desearla.


Nueva gargantúa para las partidas de Apocalipsis de Warhammer 40k: el Pizoteador orko ("Ork Stompa") ;p
Admiradlo, sonrozadoz... Nueztro gran dioz Gorko (¿o era Morko?) kamina kon noz...