sábado, 29 de septiembre de 2007

Evolución

Bueno, ya iba tocando poner mis fotos del chantaje de cuando era un goblin pequeñajo (aún más) y mi pelo era domesticable... qué tiempos aquellos (0.0) Llevo con la idea en la cabeza desde que MadHatter lo hizo en su blog, creo que ya ha pasado tiempo suficiente como para que no se considere plagio ;p Además, estaba buscando fotos y encontré el álbum donde salimos Mr. ASCII y yo de peques en el pueblo, así que aprovecho para sacar sus fotos del chantaje también xDDD (un abrazo desde aquí para Mr. ASCII ^^).

De todas formas siguen siendo solo una minúscula selección de todas las que tengo rodando por casa; parece ser que la generación de nuestros padres era muy dada a flashear a sus vástagos hasta el aburrimiento... Y sí, por lo general yo NUNCA sonreía en una foto ;p

En fin, ahí las dejo para que vuestras neuronas sufran, y os paso el testigo: se trata de poner en vuestros blogs alguna foto de cuando érais peques.
Un abrachucho a tod@s ^^

jueves, 27 de septiembre de 2007

El pasado oculto de David Hasselhoff ;p

Poca gente sabe que este hombre, antes que actor fue cantante... Vista la "habilidad" del tecnico encargado de sus videoclips, y el... hmmm... "arte" de David bailando, no me extraña que le sentasen en el Coche Fantastico y le pusiesen de vigilante de la playa, antes que permitir que continuase su carrera discografica ^^U
Este es su videoclip de Hooked on a feeling, una cancion que seguro que conoceis todos (cuando veais el video lo comprobareis). Espero que os guste :D Tomaos la molestia de verlo, no os arrepentireis... Podria pasarme horas y horas comentando toma por toma esta joya de video xDDDDDDD

PD/ En la escena de la moto, que alguien me explique que clase de ser es el que aparece con los ojos como platos y sonrisa esquizofrenica ^^U

domingo, 23 de septiembre de 2007

Sed bienvenidos a la taberna...

Para todos aquellos a los que os gusta la fantasía, y también para aquellos que no habeés descubierto aún su magia... Os invito a hacer un viaje conmigo. Imaginad...


Imaginad que camináis por una calle adoquinada. Es ya de noche, una noche desapacible, y el frío comienza a entumeceros los huesos. Os envolvéis aún más en vuestra capa de viaje. Es evidente que va a llover, por lo que buscáis un lugar donde guareceros. Las calles estan silenciosas, las contraventanas de madera con los cerrojos corridos. Sólo en algunas casas podéis ver la débil luz de una vela entre los tablones de las ventanas cerradas. No son horas para la gente honrada. Pero vosotros no sois gente honrada, lo cual es mucho más divertido.

Comenzais a oir, cada vez más cerca, una música que os atrae. También podéis escuchar conversaciones a mayor o menor volumen, murmullos y risas. Os estais acercando a la taberna. El lugar perfecto para los aventureros como vosotros.
Aceleráis el paso cuando el primer trueno retumba en la noche y una fina lluvia empieza a caer. Llegáis ante la puerta y os deslizáis al interior...


El fuego de la chimenea calienta y da luz a la estancia. De las paredes, cerca del techo, cuelgan varias antorchas que iluminan todos los rincones con su luz amarillenta. Al fondo, un rollizo tabernero limpia las jarras de cerveza con un trapo. Un bardo canta, a quien esté dispuesto a escucharle, las aventuras del heroe popular de turno.
Miráis a vuestro alrededor, buscando una mesa libre. Las mesas son redondas, de madera robusta, aunque la mayoría de ellas presentan arañazos y están astilladas en varios puntos, probablemente por las habituales peleas entre los parroquianos problemáticos y los matones a sueldo, contratados por el tabernero para mantener el orden en la taberna.

Finalmente, elegís una mesa poco iluminada; no queréis llamar demasiado la atención. Una camarera de curvas generosas se acerca a vosotros con una sonrisa para preguntaros qué quereés beber. Os trae una jarra de cerveza que sabe a agua de alcantarilla; pero el calor de la habitación es agradable y perdéis la mirada en el fuego de la chimenea mientras bebéis algún trago de cuando en cuando. Fuera, la lluvia golpea los adoquines de las calles y repiquetea en los cristales de las ventanas. A ratos, retumba un trueno en la lejanía.

Captáis fragmentos de conversaciones de las mesas que os rodean. Planes de robos, negocios cerrándose, amenazas susurradas, comentarios sobre las camareras y risas por doquier. Alguna exclamación ahogada de la camarera a la que un parroquiano ha dado un cachete en salva sea la parte, y el sonido inconfundible de un bofetón femenino inmediatamente después. Tres borrachos cantan a voz en grito en la mesa del fondo con las jarras en la mano. En el piso de arriba resuenan risas de mujeres, y voces de hombres haciendo comentarios que harían ruborizarse al marinero más rudo.
Sonreís para vosotros mismos. Sí, decididamente esta noche lo pasaréis muy bien.


miércoles, 12 de septiembre de 2007

Oscuridad

Hay días en los que el ánimo se me nubla... Así, sin razón. O con razón, no lo sé... Pero a veces tengo días melancólicos en los que lo único que quiero es tranquilidad, tiempo para estar a solas y reflexionar.
Quizá por eso, cuando llega uno de esos días vuelvo a vestirme de negro y a escuchar canciones de tipo gótico... Ese estilo decadente de los góticos, esa tristeza romántica y elegante, lúgubre si queréis, pueden resultar recargados, pero
pensándolo con detenimiento, lo que me llama de ellos es esa sensación que me dan de estar fuera de nuestra época. De haber sido capaces, con su modo de pensar y vestir, de decirle al mundo: "Parad, que yo me bajo", y estar ahora mirando desde fuera, como espectros silenciosos, el ritmo frenético que nos vemos obligados a seguir los demás para no ser pisoteados por nuestros propios compañeros.
De haberse contagiado de esa serenidad que parecen desprender
las estatuas de mármol, hermosas e intemporales y, a la vez, inquietantes.

Si la estética gótica es negra y con aire barroco, es porque representa una forma de belleza que lleva ya muerta siglos...

martes, 4 de septiembre de 2007

Como mantequilla untada sobre demasiado pan...


(...) -Estoy viejo, Gandalf, no lo parezco, pero estoy comenzando a sentirlo en las raíces del corazón.
¡Bien conservado! -resopló-, en realidad me siento adelgazado, estilizado, ¿entiendes lo que quiero decir?, como un trocito de mantequilla extendido sobre demasiado pan. Eso no puede ser. Necesito un cambio, o algo. (...) Quiero ver montañas, Gandalf, montañas; y luego encontrar algún lugar donde pueda descansar, en paz y tranquilo, sin un montón de parientes merodeando y una sarta de malditos visitantes colgados de la campanilla. He de encontrar un lugar donde pueda terminar mi libro. He pensado un hermoso final: "Vivió feliz aún después del fin de sus días". Gandalf rió.
-Que así sea. Pero nadie leerá el libro, cualquiera que sea el final.

-Oh, lo leerán, en años venideros. Frodo ha leído algo a medida que lo iba escribiendo. Pondrás un ojo en Frodo. ¿Lo harás?

-Sí, lo haré; pondré los dos ojos, cada vez que se presente la ocasión.
-Frodo habría venido conmigo, por supuesto, si se lo hubiese pedido. En realidad me lo ofreció una vez, precisamente antes de la fiesta, pero él aún no lo deseaba de veras. Quiero ver de nuevo el campo salvaje y las montañas, antes de morir. Frodo todavía ama la Comarca, los campos, bosques y arroyos. Se sentirá cómodo aquí.


(...) En seguida, en voz baja, como para sí mismo, se puso a cantar en la oscuridad:


El camino sigue y sigue
desde la puerta.

El Camino ha ido muy lejos,
y si es posible he de seguirlo
recorriéndolo con pie decidido

hasta llegar a un camino más ancho
donde se encuentran senderos y cursos.

¿Y de ahí adónde iré? No podría decirlo.

(Fragmento de "El Señor de los Anillos: La Comunidad del Anillo". Conversación entre Bilbo Bolsón y Gandalf. La música es un pequeño regalo que os dejo para acompañarlo...)